El incidente ocurrió en Ancient, mapa decider, durante la
segunda ronda de pistols. Con la C4 ya plantada por 9z y el marcador de la
ronda en una situación de 3 contra 3, el servidor se cayó y desconectó a todos
los jugadores cuando restaban aproximadamente 15 segundos para la explosión de
la bomba.
Tras la interrupción, la organización del torneo decidió
reiniciar la ronda desde cero. En la repetición, FaZe consiguió quedarse con la
ronda, una resolución que rápidamente generó críticas entre jugadores,
analistas y miembros de la comunidad.
En términos generales, las competiciones de Counter-Strike
contemplan la posibilidad de reiniciar una ronda cuando ocurre un fallo técnico
que impide continuar el partido y no existe una forma fiable de restaurar el
estado exacto de la partida.
Sin embargo, la polémica surge porque la ronda ya había
avanzado lo suficiente como para tomar una decisión diferente y la ventaja era
demasiado clara como para ignorarla. Se trató de una situación 3v3, si, pero la
bomba estaba plantada, quedaban solo 15 segundos de ronda y ninguno de los
jugadores de faze contaba con kit. El resultado era prácticamente inevitable.
Según expresó el CEO de 9z en sus redes sociales, ni siquiera le dieron la chance al equipo o al staff de reclamar la decisión.
Por ese motivo, varios integrantes de la comunidad entienden
que la decisión de repetirla desde cero terminó perjudicando directamente a 9z,
que había conseguido una ventaja estratégica importante antes de la
interrupción.
Más allá del debate reglamentario, el episodio dejó otro
interrogante aún más importante: ¿cómo es posible que un servidor colapse en
medio de una ronda decisiva de un torneo LAN?
En una competencia que reúne a organizaciones de primer nivel internacional, la caída total del servidor se convirtió en el principal foco de las críticas. Para muchos, el verdadero problema no fue la decisión posterior de los administradores, sino que el encuentro llegara a una situación donde una ronda clave quedara librada a una interpretación reglamentaria por una falla técnica evitable.
