El equipo norteamericano Marsborne atraviesa un momento de cambios tras la decisión de mandar al banco a gran parte de su roster, (motm, Cxzi, chop y WolfY) poniendo fin al menos por ahora a una etapa que había logrado construir identidad dentro de la escena sudamericana.

Antes de estos movimientos, el equipo venía compitiendo activamente en la carrera por puntos de ranking con el objetivo de acercarse a la clasificación al Major de Cologne. En ese camino, Marsborne decidió salir de su zona de confort en Norteamérica y apostar fuerte por competir en Sudamérica, participando en torneos como Circuit X en Brasil y la FiRe CONTER en Argentina, dos eventos clave dentro de la escena regional.

Los resultados acompañaron en parte ese proceso. En Brasil, el equipo alcanzó la final de Circuit X, mostrando que podía competir de igual a igual frente a equipos locales de buen nivel, mientras que en Argentina tuvo una participación sólida dentro de FiRe CONTER, sumando experiencia y rodaje.

Pero más allá de lo estrictamente deportivo, hubo algo que destacó en su paso por la región: la conexión con el público. En un contexto donde no es habitual ver equipos norteamericanos compitiendo de forma sostenida en Sudamérica, Marsborne logró ganarse el apoyo de la gente, tanto por su predisposición como por la forma en la que encararon cada torneo. Su presencia no pasó desapercibida y terminó generando simpatía dentro de la comunidad local.

El roster, representaba también una apuesta a futuro dentro de la escena internacional. Sin embargo, pese a ese crecimiento y a la experiencia acumulada en estos meses de competencia intensa, la organización optó por un cambio de rumbo.

La decisión de benchearlos llega en un momento donde el equipo parecía en pleno proceso de consolidación, lo que genera cierta sensación de oportunidad interrumpida. Marsborne no solo estaba sumando rodaje, sino también construyendo una identidad competitiva en una región que los adoptó rápidamente.

Para el público sudamericano, queda la sensación de que fue un equipo que, en poco tiempo, logró hacerse querer. Y justamente por eso, su salida del radar se hizo notar.