La escena volvió a quedar en el centro de la polémica tras una dura sanción de la Esports Integrity Commission (ESIC), que suspendió por cuatro años a Dmytro “nifee” Tediashvili, jugador de Inner Circle, por manipulación de partidas vinculada a apuestas.

La sanción, que se extenderá hasta octubre de 2029, le impide participar en cualquier evento asociado a miembros de ESIC. El caso se remonta a encuentros disputados durante la temporada 22 de la ESL Pro League Season 22 en octubre de 2025, donde se detectaron comportamientos irregulares que no apuntaban a alterar el resultado final de los partidos, sino a influir en mercados de apuestas específicos.

Según la investigación, nifee no “tiraba mapas”, sino que provocaba situaciones puntuales dentro del juego. En repetidas ocasiones, el jugador se exponía deliberadamente a daños de Molotov sin justificación, con el objetivo de impactar en apuestas del tipo “prop”, centradas en eventos concretos dentro de la partida. Estos movimientos coincidían con picos inusuales de actividad en las plataformas de apuestas, incluyendo cuentas nuevas, inactivas y perfiles de alto volumen.

El caso tuvo además un giro en su desarrollo. En un primer momento, el jugador negó cualquier implicación, incluso a través de sus representantes legales. Sin embargo, con el avance de la investigación terminó admitiendo su participación y colaborando con ESIC, lo que derivó en una reducción de la sanción inicial de cinco a cuatro años.

Desde el organismo remarcaron que este tipo de mercados de apuestas representan un riesgo creciente para la integridad competitiva. A diferencia de los resultados tradicionales, los llamados “prop bets” pueden ser manipulados por un solo jugador sin necesidad de coordinar con el resto del equipo, lo que los vuelve especialmente difíciles de detectar en tiempo real.

El episodio vuelve a poner el foco en una problemática que ya tuvo antecedentes en la escena, como situaciones sospechosas en torneos regionales, y refuerza la postura de ESIC de endurecer los controles. Además, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas sanciones a otras personas vinculadas al caso.

Más allá del impacto individual, la sanción a nifee expone una amenaza silenciosa dentro del ecosistema: la existencia de incentivos externos que pueden alterar el desarrollo de una partida sin modificar necesariamente su resultado. Un terreno donde, como advierten desde ESIC, el margen para la manipulación sigue siendo alto.