El conflicto se había instalado semanas atrás en torno a los
derechos de transmisión del torneo, un punto que generó fricción directa con
Forg1. En la primera edición, al no contar con esos derechos, se vio obligado a
transmitir en formato radio, mientras que en la segunda directamente optó por
no emitirla. Ese escenario dejó expuesta una diferencia estructural en la forma
en que se gestionan y se ceden los derechos dentro de los acuerdos con
creadores.
En su comunicado, Circuit X asegura que está dispuesto a
“evolucionar incluso si eso implica dar un paso atrás en algunas posiciones
centrales”, lo que en términos prácticos sugiere una flexibilización de
criterios y una apertura a renegociar condiciones que anteriormente eran más
rígidas. Este ajuste implica modificar la lógica con la que la organización
venía operando en el vínculo con streamers, actores claves en la amplificación
de sus torneos.
Por su parte, Forg1 respondió de manera positiva, destacando
que Circuit X “entendió cómo funcionan las cosas” y valorando la intención de
colaborar a futuro. También dejó en claro que su foco principal sigue estando
en ver a sus equipos competir y en el desarrollo de los torneos regionales, lo
que baja el tono del conflicto y reubica la discusión en un plano más
competitivo que contractual.
CircuitX entendio como funcionan las cosas. Valoro el comunicado y las ganas de colaborar en el futuro para seguir creciendo entre todos.
— FORG1 (@luchoforg1) April 13, 2026
A pesar de los ultimos torneos, nuestro principal interes es ver a nuestros equipos compitiendo y apoyando a los torneos regionales.
Se… https://t.co/eNW27zD58E
El cierre de este episodio marca un punto de inflexión para
Circuit X. Más allá de la resolución puntual, el movimiento expone una
necesidad de adaptación en un sistema donde los creadores tienen cada vez más
peso en la comunidad. La capacidad de la organización para sostener este nuevo
enfoque va a ser determinante en su posicionamiento dentro de la escena
regional.
