Valve vuelve a enfrentar problemas legales en Estados Unidos por el sistema de cajas de sus juegos. Una nueva demanda colectiva fue presentada contra la compañía acusándola de operar, de manera consciente, un sistema de apuestas ilegales a través de las loot boxes presentes en títulos como Counter-Strike 2, Dota 2 y Team Fortress 2.

La demanda fue presentada en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distro Oeste de Washington por el estudio jurídico Hagens Berman, que asegura representar a consumidores de todo el país. Según el fundador de la firma, Steve Berman, la empresa diseñó deliberadamente el sistema para beneficiarse económicamente de mecánicas similares a las de los juegos de azar.

El reclamo sostiene que abrir cajas dentro de los juegos funciona de forma comparable a una máquina tragamonedas: los jugadores compran una llave para desbloquearlas y reciben una recompensa aleatoria, que puede variar desde objetos comunes hasta skins de alto valor dentro del mercado de la comunidad de Steam. Además, la demanda señala que Valve obtiene ingresos adicionales cobrando alrededor de un 15% de comisión en las ventas de objetos dentro del mercado del juego.

El caso también pone el foco en la posible participación de menores. Según la denuncia, la compañía no implementó mecanismos suficientes de verificación de edad o consentimiento parental, pese a que muchos jugadores jóvenes utilizan la plataforma.

Esta es la segunda acción legal reciente contra Valve por el mismo motivo. Semanas atrás, la fiscal general de New York, Letitia James, también inició un proceso legal buscando frenar lo que considera características de apuestas dentro de los juegos de la compañía.

La demanda presentada en Washington busca que los jugadores puedan recuperar el dinero gastado en cajas mediante una ley estatal que permite reclamar pérdidas derivadas de juegos ilegales. El proceso recién comienza, pero vuelve a poner bajo la lupa uno de los pilares de la economía de Counter-Strike y otros títulos de Valve.