CADE fue anunciada como National Team Partner de Argentina para la Esports Nations Cup, el nuevo torneo global por selecciones que debutará en noviembre de 2026 en Riad. La entidad será la encargada de estructurar los equipos nacionales, definir criterios de selección y coordinar el desarrollo competitivo en cada disciplina, con Mariel Lluch designada como National Team Manager.

La Esports Nations Cup (ENC) es un proyecto impulsado por la Esports World Cup Foundation que introduce un formato poco habitual en la escena: en lugar de clubes, compiten países. Se trata de una competencia global multijuego que se disputará cada dos años y que busca replicar en los esports una lógica similar a los mundiales tradicionales, donde el eje pasa por la representación nacional.

En términos estructurales, el torneo reunirá selecciones de todas las regiones (América, Europa, Asia, África, entre otras) y contará con múltiples títulos, incluyendo shooters como Counter-Strike 2, MOBAs y otros esports relevantes, en un mismo evento. La primera edición proyecta más de 15 juegos y la participación de decenas de países, lo que lo posiciona como uno de los eventos más ambiciosos del calendario competitivo.

Un punto central del modelo es el rol de los National Team Partners, como CADE en Argentina. Estas entidades funcionan como la autoridad local dentro del ecosistema ENC: organizan las pruebas o criterios de selección, designan staff (coaches, managers) y articulan con organizaciones y jugadores para conformar los rosters nacionales.

El sistema de clasificación es híbrido y busca balancear nivel competitivo con representación global. En Counter-Strike 2, la Esports Nations Cup adapta un formato competitivo más cercano al estándar tier 1.

La base de todo es el rendimiento individual medido en el Valve Regional Standings, ya que la posición de cada país se calcula tomando a sus cinco mejores jugadores disponibles según ese ranking.

A partir de ahí interviene el coach o staff designado por el National Team Partner, que es quien termina de armar el roster. Esa decisión no está obligada a respetar ese top cinco, pero en la práctica es muy difícil ignorarlo porque esos jugadores son los que sostienen el peso competitivo del país. Lo que ocurre entonces es un equilibrio entre lógica estadística y construcción táctica: el ranking empuja ciertos nombres, pero el armado final responde a roles, química y necesidades de sistema.

Esto cambia bastante la dinámica habitual de cs2. No hay posibilidad de trasladar un equipo entero ni de mantener estructuras preexistentes, por lo que cada selección se construye desde cero.

En cuanto a la competencia, el circuito arranca con una fase de clasificación mixta. Por un lado, algunas selecciones acceden directamente en función del ranking competitivo de sus jugadores (performance reciente en torneos relevantes). Por otro, se habilitan clasificatorios regionales online, donde países sin ranking suficiente pueden ganarse su lugar. Esto permite equilibrar nivel con representación global.

Una vez definidos los participantes, el torneo entra en una fase de grupos. Acá las selecciones juegan series al mejor de uno o al mejor de tres, dependiendo de la instancia, buscando posicionarse en el bracket principal.

Los mejores equipos avanzan a playoffs, que se disputan en formato de eliminación directa, con series BO3 y una final BO5. Este tramo es presencial en la sede del evento (Riad en 2026), replicando la lógica de los grandes torneos internacionales de cs2.

En ese marco, la designación de CADE marca el primer paso formal para la construcción del seleccionado argentino dentro de este nuevo ecosistema. El foco pasa ahora a cómo se arman los rosters y qué criterio competitivo se prioriza, en un contexto donde los jugadores dejan de representar organizaciones para jugar bajo bandera nacional.