El inconveniente apareció desde el inicio de la serie y no
pudo resolverse durante el encuentro. Twistzz aseguró que, tras varios intentos
fallidos, la administración de ESL le indicó que continuara jugando sin su
configuración habitual. El problema se mantuvo incluso en Nuke, uno de los
mapas de la serie, condicionando su experiencia durante todo el enfrentamiento.
La polémica surgió una vez finalizado el partido. Ya en la
sala de práctica, el canadiense cargó exactamente la misma configuración sin
ningún tipo de error, lo que refuerza su postura de que el fallo estuvo
relacionado con el equipamiento del torneo y no con sus archivos personales.
Desde su punto de vista, la situación fue mal diagnosticada por los
administradores durante el partido oficial.
El impacto deportivo fue evidente: Twistzz cerró la serie
con estadísticas muy por debajo de su nivel habitual, y FaZe cayó 0–2 ante
3DMAX, resultado que dejó al equipo en el cuadro inferior del torneo. Ahora, la
escuadra internacional deberá jugarse la permanencia en el evento frente a
BC.Game, en un duelo clave programado para el 2 de febrero.
El episodio reabre el debate sobre los protocolos técnicos
en eventos LAN de primer nivel y la gestión de problemas de configuración en
pleno desarrollo de partidos oficiales.
