Durante casi dos años, Imperial Valkyries construyó un
legado sin precedentes. El equipo fue protagonista de la era más dominante del
Counter-Strike femenino, conquistando múltiples títulos internacionales y
convirtiéndose en el primer campeón mundial femenino de la historia. A lo largo
de su trayectoria, participó en seis torneos LAN internacionales femeninos y
levantó tres campeonatos, consolidándose como la referencia absoluta del
circuito.
El punto más alto llegó en 2024, cuando Valkyries ganó dos
títulos de ESL Impact y cerró la temporada como el mejor equipo femenino del
mundo. Ninguna otra organización había logrado un dominio similar, tanto en
resultados como en impacto mediático. Ese mismo período las vio romper récords
de audiencia, especialmente en su histórico enfrentamiento ante NAVI, que se
convirtió en uno de los partidos femeninos más vistos de todos los tiempos y
posicionó a Valkyries como el equipo femenino de esports más seguido durante
2025.
El proyecto dio un salto aún más ambicioso cuando Imperial
decidió llevar al equipo a competir en torneos de nivel S. Valkyries se
convirtió así en el primer roster completamente femenino en disputar eventos
Tier-1, participando en competencias como BLAST Bounty Spring, IEM Katowice
Play-In y PGL Cluj-Napoca durante 2025. Sin embargo, el salto de nivel expuso
una brecha competitiva difícil de sostener, y el equipo finalizó en el último
puesto en las tres participaciones.
Ese año marcó también un cambio en el panorama del CS
femenino. Tras un largo período de dominio casi absoluto en ESL Impact, donde
Imperial Valkyries rara vez cedía mapas, comenzaron a aparecer nuevos proyectos
competitivos como MIBR fe y NIP Impact, que desplazaron al equipo brasileño del
primer plano y señalaron un recambio generacional dentro de la escena.
El roster disuelto estaba integrado por twenty3, ANa, Kat,
tory y wieenN, con bubble como entrenador. Más allá de los resultados finales,
la importancia de Valkyries trasciende lo deportivo. El equipo elevó el
estándar del Counter-Strike femenino, amplió su visibilidad global y demostró
que las jugadoras pueden competir en escenarios históricamente reservados a los
mejores equipos del mundo.
Desde Imperial Esports aseguraron que, si bien el equipo
competitivo deja de existir, la organización continuará apoyando el desarrollo
de la escena femenina a través de torneos, creadores de contenido e iniciativas
vinculadas al crecimiento del ecosistema. El cierre de Valkyries marca el final
de una era, pero también refleja una etapa de transición en la que el CS
femenino necesita nuevas inversiones y estructuras para sostener el nivel que
este equipo ayudó a construir.
